Un documento HTML debe estar bien formado para que el navegador pueda leerlo correctamente. Para ello, debe tener una estructura inicial bien definida, con ciertas etiquetas HTML obligatorias y algunas características recomendables. En principio, necesitaremos diferenciar la estructura del documento en tres partes.
Observa que tenemos una zona superior (en azul claro) que es el tipo de documento. Luego, abrimos la etiqueta html que contendrá dos partes principales: la cabecera del documento (en naranja) y el cuerpo del documento (en azul oscuro):